Hacia dónde nos dirigimos?

matromonio

Vestíos, pues, como escogidos de Dios, santos y amados, de entrañable misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre, de paciencia; soportándoos unos a otros, y perdonándoos unos a otros si alguno tuviere queja contra otro. De la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros.Y sobre todas estas cosas vestíos de amor, que es el vínculo perfecto.

Colosenses 3.12-14

      Es fácil comenzar con el pie equivocado, tanto en el matrimonio como en un viaje. Yo lo hice hace pocos años. Estaba en Portland , Maine , tomando un vuelo a Boston. Me dirigí al mostrador, registré mi maleta, tomé mi pasaje y fui a la puerta de abordaje. Pasé la zona de seguridad del aeropuerto, me senté y esperé el llamado para el vuelo. Esperé y esperé y
esperé …

Finalmente, me acerqué al mostrador a preguntar a la encargada y ella me mira y dijo: “Estás en la puerta de abordaje equivocada”.

Ahora, qué hubiera pasado si hubiera hecho pucheros y suspirado: “Bueno, debe ser que no hay un vuelo a Boston. Parece que voy a tener que quedarme aquí.”

Tú me hubieras dicho: “No tienes que quedarte. Solo te encuentras en la puerta equivocada. Baja a la puerta correcta e inténtalo de nuevo”.

Muchos de nosotros estamos en la puerta equivocada en nuestros matrimonios y vida familiar. ¡No es demasiado tarde! Simplemente necesitamos encontrar la “puerta correcta” … e intentarlo una vez más.

El primer paso para mejorar tu relación con tu cónyuge e hijos es mejorar tu relación con Dios. Cuando lo colocas a él en primer lugar y comienzas extender su amor y gracia a aquellos en tu familia, te estarás dirigiendo a la dirección correcta: una familia que honra a Dios y se aman el uno al otros.

Edifica un hogar sobre la Roca/ Max Lucado

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