Oración + Promesas

devocional

Aún seré solicitado por la casa de Israel para hacerles esto. Ezequiel 36.37

Señor Todopoderoso, Dios de Israel, tú le has revelado a tu siervo el propósito de establecerle una dinastía, y por eso tu siervo se ha atrevido a hacerte esta súplica.               2 Samuel 7. 27

Lo que desciende del cielo como una promesa, debe devolverse como una oración.

Dios desde los cielos busca personas en la tierra en cuyos corazones pueda poner oración para la realización de sus promesas. Si ve que tu corazón no se halla dispuesto para la oración, buscará otros que lo estén, y ten por cierto que habrás tenido una pérdida considerable.

Esto lo ilustra muy bien la historia de Ester. Su pueblo, según la ley de los Medos y los Persas, la cual podía ser revocada, estaba condenado a la destrucción. El gran Mardoqueo conocía la Palabra de Dios. Sabía las promesas que había para su pueblo, los judíos. De aquellas promesas deducía que su pueblo era indestructible. Sabía que había un futuro glorioso para su pueblo Israel en su tierra. Había que hacer algo. Entonces encargó a Ester que intercediera ante el rey en favor de su pueblo. Mardoqueo sabía que si Ester no actuaba, otro lo hará en su lugar. Le dijo : “Su callas absolutamente en este tiempo, respiro y liberación vendrá de alguna otra parte para los judíos; más tú y la casa de tu padre pereceréis. Y ¿quién sabe si para esta hora has llegado al reino? (Ester 4.14)

Las promesas de Dios no pueden fallar. Él ha destinado las oraciones para que las traigan a su realización. Alguien tiene que pedir que se cumplan. Si no pides el cumplimiento de las promesas, Dios buscará otra persona que lo haga.

El Señor recorre con su mirada toda la tierra, y está listo para ayudar a quienes le son fieles.[a]Pero de ahora en adelante tendrás guerras, pues actuaste como un necio». 2Crónicas 16.9. En tales corazones el Espíritu de Dios pondrá la oración de Dios, porque la oración es el aliento que exhalamos delante del Señor y que primero fue inspirado en nosotros por el Espíritu de Dios. La enseñanza que la promesa y la oración deben ir juntas en su uso es una de las primeras leyes del mundo espiritual.

_  Dr. Arthur Petrie

  

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